Pase por tantas cosas como la de un amor que parecía dibujar promesas en la arena, de aquellas; que se borran con el pasar del tiempo ó con el venir del mar… Por ello mi amor, hoy por hoy, lo declaro en persona y lo escribo día a día en mi corazón esperando compartir con esa persona un gran amor… En mi orilla se dibujan emociones, no es que muera de amor, simplemente muero por sentirme amada…
Cuando nadie me ve…
Siento que a veces aún me aferro a algo que no sé si alguna vez fue mío.
Cuando nadie me ve…
Visito aquellos inolvidables momentos de risas y pícaras carcajadas.
Cuando nadie me ve…
Extraño el calor de esas manos y esos besos que alertaban esperanza.
Cuando nadie me ve…
Recojo ese amor que quedó repartido entre madrugadas y amaneceres.
Cuando nadie me ve…
Guardo aquél presentimiento que mi vida no sería la de antes y que por fin sería feliz.
Cuando nadie me ve…
Pienso en la simplicidad de nuestros días, tardes, noches, de cada encuentro.
Cuando nadie me ve…
Caigo en cuenta que no estás y sin embargo te siento al costado derecho de mi cama.
Cuando nadie me ve…
Trato de buscar la lógica a tu ausencia y sigo aquí sola, refundida entre la oscuridad.
Cuando nadie me ve…
Anhelo el día en que te vea despertar, es que ni el cielo podría regalarme esa dicha.
Cuando nadie me ve…
Seguiré preguntándome confundida como se puede extrañar aquello que nunca fue mío.