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20 enero 2015 2 20 /01 /enero /2015 20:37
Mientras dormías

Me quedaba contemplándote mientras dormías, tranquilo, con tu silencio innato, precioso y guapo. Yo, abstraída en ti amándote, con mi carita cerca para sentir tu respiración, sintiendo tu aroma, acariciaba tus ojos, tus cejas, tus labios, dejaba resbalar mis dedos por tu frente y tus mejillas. Mis caricias memorizaban cada segundo en que te tenía ahí, a mi lado, dormido.

Mi corazón a los pies de tus sueños, callado, con el deseo luego de dormir para despertar junto a ti, aunque mis ojos ansiaban seguir despierta y así disfrutar del “placer que brindaba tu compañía”.

Me regocijaba mucho ese “coincidir”. Feliz, aunque a veces al mismo tiempo me embarga por momentos la tristeza o el temor de que algún día tenga un final, ¡sí! anhelaba tanto que sea el principio de ese “para siempre” que tú conoces… mis palabras las convertías en realidades que ahora me dejas sin palabras para definirte.

El alba se asomaba tras las cortinas de la ventana, otra mañana, una nueva hora de soñar recibiendo el nacer del día… insisto en el “placer de amarte mientras dormías”.

Comenzaba el amanecer, y ahí estabas tú, haciéndome tuya, como tantas veces…

Sí sólo comprendieras que tú eres un “absoluto todo”, donde no estás tú, yo no existo. Me enamoraste con cada frase, cada uno de mis movimientos los atribuyo al placer que produce tu sexo al entrar en mí, empalmas nuestras manos haciendo una sola unión y significa tanto cuando tu mano toma la mía… tus ojos se cierran y yo también duermo cubierta con tu cuerpo.

Me pierdo en tus sonrisas, gestos, miradas, abrazos y ricas palabras…
A veces quisiera entrar en tu alma, pintar mis sueños en ella si pienso en ti, ser cómplice de tus más ocultos deseos, nunca dudes de mí, nadie me quitará estos recuerdos ni los días que me dedicaste.

El silencio se recrea conmigo en este instante, cierro mis ojos para verme tan cerca de tu presencia; es imposible no perderme en mi imaginación; y es comprensible, el placer de amarte mientras duermes no lo da ningún recuerdo, ninguna palabra, ninguna fotografía, solo el volver a disfrutar y compartir un amor de 5 sentidos.

Tú eres quien me inspira, tú durmiendo y yo abriendo mi alma para escribir a media luz… “Mientras dormías”

Published by Alborada
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17 enero 2015 6 17 /01 /enero /2015 21:09
Papá no está, pero sí existe

A lo largo de mi vida me di cuenta que existen buenos y verdaderos padres, los que se atribuyen fácilmente tan honorable privilegio en el mejor lugar sin duda, como si realmente lo merecieran.

Otros que parten sin dar señales de vida, aquellos que sólo usan a sus hijos para presumir, los simplemente desconocidos, los que cuando le dices “estoy embarazada” te miran con cara de “no sabe, no opina” y al instante siguiente lavan sus manos cual Pilatos.

Los que sólo fueron padres resultado de algún amor pasajero en una noche ardiente y en el parpadeo huyen o no les queda más que asumir, y porqué no, sin juzgar a los que por ciertas circunstancias no pudieron serlo como mi padre, sin olvidar también a los que lamentablemente ya partieron.

Peor esos que no lo pueden ser porque las madres condicionan el tema del dinero para dejarlos ser padres. Algo que no comparto.

Por ende todos ellos, en muchos casos, poco valorados, por el hijo, la madre o la misma sociedad.

Existen de todo, pero no a todos se les da eso de ser papá.

Pero qué; de aquellos que sin haber engendrado un hijo asumen sin reparo alguno ese lugar, con coraje, amor y compromiso.

Esa es una parte de mi historia…

Yo no crecí con mi padre, tampoco con mi madre, ellos me dejaron al cuidado de mis abuelos y una tía; desde el mes de nacida, por salud me dijeron, mis otros 3 hermanos sí crecieron juntos y con ellos.

Conservo unas fotos amarillas en las que aparezco con mi papá, por ejemplo de mi bautizo y de una reunión del nido, si no las tuviese, ese recuerdo en mí memoria no existiría.

No recuerdo sus caricias, sus atenciones, no tengo recuerdos de una relación padre e hija, lo que si recuerdo es una escena tierna, consecuencia de una travesura que hice en una de sus visitas.

Era curiosa, no estaba quieta, quizá era la alegría de ver a mis padres aunque sea corto el tiempo me hacían hacer cosas por llamar su atención, sucedió que presioné el botón de una máquina cortadora sin darme cuenta que su mano de mi papá estaba apoyada sobre la mesa de ella y corté su dedo medio, pudo haberlo perdido por completo, todos gritaban por el accidente, mi madre lloraba culpándome, corrían los demás a auxiliarlo, ¡qué escándalo!, yo tendría 5 o 6 años pienso, era muy pequeña, me asusté mucho, y durante esos eternos minutos de terror, llevo de mi padre grabada su mirada, su sonrisa, su tranquilidad diciendo “no ha pasado nada”, todo porque yo esté tranquila, por atenuar mi carita de susto y preocupación. No perdió el dedo, tampoco quedó igual.

¡Simplemente fue mi héroe!

Mi tía y mi abuela, tuvieron un amor egoísta y posesivo conmigo, muy estrictas y tradicionales, exigentes, autoritarias y matriarcales, nunca me hablaron bien de mi padre, de pasadita tampoco de mi mamá y que me dejen verlos era un día de suerte para mí, no importa con sus restricciones y condiciones. Hoy sé qué fue crecer sin mi padre y no tenerlo en las etapas más importantes de mi vida. Y aunque tuve de todo y nunca pasé necesidades, con un abuelo – padre ejemplar, reconozco que me hizo falta la presencia de mi papá.

Algún día escribiré esa parte marcada de mi historia entre la niñez y la adolescencia.

Pero bueno, la vida quizá fue dura conmigo, Dios compensó la ausencia de mi padre con mi abuelo, mi Papilla (así lo llamaba), él asumió el papel de padre con coraje y amor. Y aprendí el valor de la responsabilidad.

Fue mi mayor consuelo, mi bálsamo, mi ejemplo, el pilar donde empecé a construir la historia de mi vida, todo lo que soy, lo soy gracias a él. Y aprendí el valor de ser agradecida.

Recuerdo sus caricias, los baños de las tardes, los paseos en triciclo, los cuentos que me leía y aquellos que inventaba y que mágicamente me hacían tener la boca abierta y que yo creía real. Y aprendí el valor del amor.

Siempre tuvo tiempo para mí, me dio calidad, me educó, nunca me habló mal de mis padres, sólo me amaba bien. Y aprendí el valor de la lealtad.

A él recurría cuando necesitaba que me defienda de mi tía y mi abuela, claro a su modo, porque nunca peleaba, ni se ponía en contra de ellas, él negociaba siempre a mi favor y yo no podía fallarle. Y aprendí el valor del respeto y la confianza.

Tenía su estudio en casa, pero hizo uno también para mí en otra habitación de ella, me regaló mi primer tablero de dibujo, estilógrafos, reglas, pistoletes, cartulinas, carboncillos, libros, pinceles, pinturas, tintas. Él siempre creyó en mí. Y aprendí el valor de la equidad.

Al primer día de clases en el nido, me llevó de su mano, él me daba seguridad hasta que llegamos, y yo partí en llanto, de miedo, no quería separarme de él, no quería que me dejara ahí, fue entonces que vi sus lágrimas caer al verme así; mientras nos alejaban a uno del otro. Y aprendí el valor de la solidaridad.

Mi cumpleaños era una fecha muy especial para él, aún viejito, esperaba las 12 para ser el primero en saludarme, por hacer mi día más que especial y cuando tuve a Gabriel, mi hijo, eso no cambió, ya no era sólo una fecha especial para él, eran dos. Fiel siempre. Y aprendí el valor de la amistad.

Así pasaron casi 30 años de mi vida, al amanecer después de una larga agonía, murió en mis brazos, no sin antes hacerme saber que siempre cuidaría de mi hijo y de mí esté donde esté, y que nadie debía quererme menos que él. Y Aprendí el valor de la perseverancia y la valentía.

Admito que al perderlo me sentí desamparada, el dolor fue grande al aceptar que ya no estaría más, pero luego entendí que sólo extrañaría su presencia física, porque llevaba en mí no sólo su recuerdo sino también sus enseñanzas, su manera de luchar, su ejemplo, porque él tampoco tuvo padre, pero sí una madre y un abuelo que supieron amarlo y educarlo.

Y quién diría que nuevamente la vida me compensaría, que a esta edad yo podría entablar con mi padre una maravillosa relación padre e hija, quién diría que la que menos tuvo a su lado, le iba a demostrar que lo quería al lado del suyo con firmeza.

Hoy mi padre tiene la oportunidad de sentirse padre conmigo, de ser el mejor abuelo de mi hijo, y en sí, de todos sus nietos, hoy él puede hacer con ellos todo lo que no hizo con nosotros cuando éramos pequeños.

Convencida que el ejemplo, es la mejor manera de educar, así crecí yo, con valores que son mis raíces, las que hicieron de mis decisiones aciertos.

Y cuando el padre de mi hijo se fue, comprendí que un padre puede estar ausente de muchas maneras, que de ninguna manera es lo mismo que no exista, sea el padre que sea, el vínculo de amor hacía él no se rompe, la sangre es la sangre, no se deja de sentir amor, es lo que me pasó y es lo que vi que pasó con mi hijo.

Gabriel es fruto de un joven amor que alguna vez sentí, lo mejor que hicimos juntos y lo que nos unirá como padres siempre, aunque ambos hayamos elegido rumbos diferentes y responsabilidades distintas. Nunca me dio miedo asumir el rol de padre y madre a la vez.

En mi experiencia sé lo importante que es el aporte del padre en la vida de un hijo, y aunque él no es un buen padre, siempre quise que la imagen que tenía Gabriel de él no se distorsione perniciosamente, su salud emocional siempre ha sido lo primero para mí, apagué sus incendios hasta cuando pude frente a mi hijo y no me arrepiento.

Al crecer experimentó la realidad de su ausencia y desinterés, entonces cambié el escenario, empecé a contarle cosas buenas, anécdotas, costumbres y lo bueno y malo que vivimos su papá y yo, por ser jóvenes, por nuestra inexperiencia, también nuestra inocencia.

La vida ha sido dura conmigo, pero siempre me ha compensado con generosidad, y mi agradecimiento cada vez es más fuerte, porque gracias a mi abuelo, siempre supe que Papá no está, pero sí existe… hoy lo tengo conmigo.

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8 octubre 2011 6 08 /10 /octubre /2011 22:03

esafelicidad.jpg

Hablo de esa felicidad

…que me dice “reina”

…que seduce a mi pasión

…que lleva nombre y apellido

…que es mi inspiración al despertar

…que me besa lenta e intensamente

…que me abraza y dice "me encantas"

…que es capaz de amanecer a mi lado

…que dibuja una alborada perfecta en mi piel

…que tiene ojos café y una mirada transparente

…que alimenta la emoción y cautiva mi atención

…que hace mis noches profundas con sus caricias

…que hace mis días excepcionales con su presencia

…que me despierta con besos en el cuello y espalda

 

Hablo de esa felicidad que es mi inspiración, que nace por ti; que es mía, que si la tengo, ya tengo todo!!!

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5 octubre 2011 3 05 /10 /octubre /2011 22:01

amigos.JPG

Me considero una persona que cree mucho en la amistad, pese a haberme sentido decepcionada ó defraudada en algunas oportunidades, conservo a lo largo del tiempo una calidad de amigos que son un tesoro invaluable y que representan algo importante en mi vida.

 

Alguien por ahí cuestiona la amistad que tengo con un hombre que considero “un buen amigo”, y es que no sé qué concepto tiene de la amistad ellos, pero tal vez sería sano si nos dedicamos antes de juzgar a unificar criterios.

Somos seres humanos y en el camino podemos cometer errores, pero la tolerancia y comprensión ante cualquier situación, sólo nos enseñarán a madurar.

Yo concluyo, en que sí se puede tener una amistad con el sexo opuesto sin tener algo más que “amistad”, mucho más cuando amamos verdaderamente; a diferentes personas.

 

Si somos amigos, es por nuestra madurez y la capacidad que tenemos ambos para respetarnos y respetar a una tercera persona, es aceptarnos tal cual somos, en la forma de ser, pensar, expresar, sentir y hasta en nuestros propios intereses, es saber escuchar.

El valor de la amistad se basa en un día a día, es la presencia que se demuestra en los buenos y malos momentos, es esa química en infinitas situaciones lo que nos hace valorar a un amigo, porque un día hemos reído y otro hemos llorado, porque las experiencias compartidas nos deja un sentimiento de lealtad y gratitud.

 

Sencillamente la verdadera amistad se brinda de manera sincera y transparente, con mucha confianza y malos comentarios, insinuaciones malintencionadas y demás, no son razones suficientes para abandonarla, al contrario es la razón que nos hará cultivar una amistad para luego cosechar un verdadero.

Sobre todo lo que hace que el cariño sea valioso, es que cuentas con alguien que a pesar de no pensar como tú, te entiende o por lo menos lo intenta hacerlo.
A pesar de las diferencias; la amistad puede encontrar un buen punto de equilibrio, de eso se trata “ser amigos”, de mantener un sentimiento amical verdadero, sostenido en un cariño sin tener la necesidad de involucrar algo más.

 

Quizá alguna situación puntual nos orillo a enfrentar una verdadera amistad, encontrar un amigo o una amiga en el otro, ambos buscamos apoyarnos para llegar a ser mejores personas en todo sentido, ambos sabemos que tenemos mucho que aprender de una verdadera amistad que hoy tenemos en común.
Finalmente eso será lo que fundamente nuestra amistad, lo que la haga sólida e importante ante cualquiera.

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7 septiembre 2011 3 07 /09 /septiembre /2011 16:42

yotequeria.jpg

Yo te quería…sí, sigues aquí, te empiezo a sentir en todo mi cuerpo; mientras sigo recomponiendo detalles de ese recuerdo que siempre está conmigo…

 

Yo te quería…no me preguntes porqué! La respuesta será -Porque sí, porque ese amor está presente en mí, latente en el corazón todavía y me pregunto: te trae recuerdos como a mí??

 

Yo te quería… y llegamos a un punto en que jamás pensé tenerte, tu compañía era como una inyección de felicidad para mi desgastada forma de ver el amor, lleno de esperanza, llegaste cerrando puertas y abriendo ventanas sin reparos.

 

Yo te quería…y cuando estábamos juntos esa sensación era algo que no podía controlar, que no dependía de ninguno, no éramos ni tú ni yo,  éramos ese algo de la vida, llenos de energía e intensidad.

 

Yo te quería... y me deleitaba la delicia de tu sensualidad, más aún cuando tu ansiedad me tomaba por sorpresa, sí!! era buenísimo ser amigos y cuando nos dábamos más era más feliz!!

 

Yo te quería… y tal vez ese amor era nebuloso pero mágico, cómo no iba a volver a sentir esperanza, si despertaba con este amor siempre en mí, robando mi sonrisas cada mañana y cada día.

 

Yo te quería…sin tiempo, sin mentiras, sin reclamos ni exigencias, sin medida, sin celos consumidos, con contaminante locura, con una profunda ternura.

 

Yo te quería… tanto así que te amé… tanto así que con corazón espero volver a amar así…tanto así que no creo que te amen como yo.

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3 septiembre 2011 6 03 /09 /septiembre /2011 15:16

elparaiso

Los últimos días; Alejandro no dejaba de estar en su mente, constante en sus recuerdos…

Al cerrar sus ojos venían esas noches en las que perdían el control de sus cuerpos, retorciéndose de placer a su lado, revolcándose una y otra vez entre las sábanas que los hacía olvidar la cordura…

 

De pronto Alejandro la besó y Oriana no pudo contenerse, se colocó sobre ella apretándola contra su pecho mientras sus labios devoraban los de ella, besándola con desenfreno y lujuria.

Oriana sentía entre sus piernas lo tenso de sus ganas contenidas todo ese tiempo que habían dejado de verse, sus manos iban despojando su ropa, suavemente sus labios recorrían su piel, sellaba en sus senos sus besos, bajó delicadamente y se detuvo en su sexo húmedo de tantas ganas, su pecho era su firmamento si él estaba sobre Oriana…

 

Con intemperancia giró su cuerpo boca abajo; sus labios continuaron peregrinando su cuello y espalda, Alejandro tomó fuertemente con sus manos las caderas de Oriana; que parecían estallar en ellas, las llevó hacía él y se sumergió en ella, liderando convencido el sincronizado movimiento de ambos.

Lo que hacía que Oriana pierda la razón, cómo poder explicar tanto placer, eso era demasiado, él la excita de tal manera al sentirlo entrar en ella una y otra y otra vez, que no sabría descifrarlo.

 

Nuevamente giró su cuerpo con mucha tensión y se colocó encima, su placer sollozo lo excitaba mucho más, “lo ha saboreado”, “ha sido de ella”, la dirigía con estilo y Oriana ya estaba sobre él, en un ir y venir, con la mirada perdida en sus ojos apasionados y tiernos, repitiendo: “me encantas”.

Él susurró con la mirada fija: “Eres lo más rico que he sentido en la vida…de verdad!”, Oriana ya no podía más!, sus palabras la aceleraban y al mismo tiempo hacían sus movimientos pausados y lentos como quién saborea un postre favorito… mientras sus caderas no dejaban de ser la voluntad de Alejandro.

 

Decidido nuevamente regreso a posarse en ella, su mirada no la perdía de vista, su abrazo húmedo cubría su cuerpo alertando intensidad, empujaba con oleadas de satisfacción su cuerpo; pretendiendo ir más allá de Oriana y así sentir como aceleraba a su contacto su respiración, ella afinaba sus gemidos y sus caderas que acompañaban su vaivén, cada vez con más fuerza, rapidez, espasmo y un sinfín de gemidos revelaban lo que buscaban sentir juntos.

 

Sus cuerpos poco a poco fueron tensándose, dejando llegar ese clímax que ella quisiera sentir de Alejandro siempre, que provocaba esa queja de placer confundiéndose con la de él, ese calor y humedad de la piel mezclándose ante tanta caricia…él se había dejado en ella, sembrando la certeza de su deseo.

 

La hace estremecer como nadie jamás lo hizo, de pies a cabeza y el sólo hecho de tenerlo cerca hace que su corazón palpite con fuerza… se quedó sobre ella unos minutos, mirándola, sintiéndola, abrazándola, susurrándole, mientras Oriana disfrutaba de su aroma, sus brazos fuertemente cubrían con amor su espalda y poco a poco; abandonándose…

 

Si el paraíso existe… estuvieron en el lugar correcto…

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31 julio 2011 7 31 /07 /julio /2011 17:01

esehombre.jpg

Conocí ese hombre que toda mujer desearía tener:

Trabajador, tierno, dulce, ocurrente, gracioso, comprensivo, honesto, leal y apasionado y muy intenso… entre todas sus virtudes y defectos… un extraordinario ser humano.

Ese hombre me hizo renacer como mujer, no sólo le enseñó a mi piel la pasión sino el amor.

 

Me dije: “la vida es muy corta”, la gente dice que las oportunidades se presentan una sólo vez en la vida, y pues el tren estaba ahí, a la espera de mi decisión, era ese único boleto y lo tomé… preferí arrepentirme que luego lamentarme de no haberlo tomado.

Pero cometí un grave error…cerré mis ojos para amarlo y por poco tiempo creí que era feliz…

 

Esa mañana desperté y en segundos vi desvanecerse mi más dulce sueño…ese hombre nunca existió…

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31 julio 2011 7 31 /07 /julio /2011 16:30

mi-mejor-amiga.gif

No es una amiga cualquiera…

 

Eres esa amiga que conoce mis más íntimos misterios.

Quién me acepta con todos mis defectos y con esas cosas que aún no he aprendido a decir.

 

En el correr de este tiempo; como nadie has recorrido cada rincón de mis estados de ánimo alumbrándolo con tu confianza.

Te he confesado secretos y anécdotas que a nadie le dije jamás.

 

No eres una amiga cualquiera…

 

A pulso me enseñaste a apoyar en ti mis penas y alegrías, derrotas y triunfos, a qué las cosas pasan por algo y todo tiene un porqué, y a continuar sabiendo que estarás ahí…

Eres ese cofre de amistad dónde conservas cada detalle mío.

 

Por mucho más…

No eres una amiga cualquiera…

Eres mi mejor amiga!!!

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31 julio 2011 7 31 /07 /julio /2011 16:10

camino.jpg

Vuelvo / quiero creer que estoy volviendo

con mi peor y mi mejor historia
conozco este camino de memoria
pero igual me sorprendo.

Hay tanto siempre que no llega nunca
tanta osadía tanta paz dispersa
tanta luz que era sombra y viceversa
y tanta vida trunca.

Vuelvo y pido perdón por la tardanza
se debe a que hice muchos borradores
me quedan dos o tres viejos rencores
y sólo una confianza.

Reparto mi experiencia a domicilio
y cada abrazo es una recompensa
pero me queda / y no siento vergüenza /
nostalgia del exilio.

En qué momento consiguió la gente
abrir de nuevo lo que no se olvida
la madriguera linda que es la vida
culpable o inocente.

Vuelvo y se distribuyen mi jornada
las manos que recobro y las que dejo
vuelvo a tener un rostro en el espejo
y encuentro mi mirada.

Propios y ajenos vienen en mi ayuda
preguntan las preguntas que uno sueña
cruzo silbando por el santo y seña
y el puente de la duda.

Me fui menos mortal de lo que vengo
ustedes estuvieron / yo no estuve
por eso en este cielo hay una nube
y es todo lo que tengo.

Tira y afloja entre lo que se añora
y el fuego propio y la ceniza ajena
y el entusiasmo pobre y la condena
que no nos sirve ahora.

Vuelvo de buen talante y buena gana
se fueron las arrugas de mi ceño
por fin puedo creer en lo que sueño
estoy en mi ventana.

Nosotros mantuvimos nuestras voces
ustedes van curando sus heridas
empiezo a comprender las bienvenidas
mejor que los adioses.

Vuelvo con la esperanza abrumadora
y los fantasmas que llevé conmigo
y el arrabal de todos y el amigo
que estaba y no está ahora.

Todos estamos rotos pero enteros
diezmados por perdones y resabios
un poco más gastados y más sabios
más viejos y sinceros.

Vuelvo sin duelo y ha llovido tanto
en mi ausencia en mis calles en mi mundo
que me pierdo en los nombres y confundo
la lluvia con el llanto.

Vuelvo / quiero creer que estoy volviendo
con mi peor y mi mejor historia
conozco este camino de memoria
pero igual me sorprendo.

 

 

Mario Benedetti

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26 julio 2011 2 26 /07 /julio /2011 14:59

amigosconyaya.JPG

Alguna vez me escuché decir que entre el trabajo, la casa, mi hijo y demás responsabilidades, era complicado tener una relación, básicamente por tiempo y dedicación, mucho menos enamorarse, ya qué si no funcionaba vendrían esos sentimientos que consideraba desgastantes…resumiendo; no quería volver a sufrir, justificándome en qué el tiempo no me alcanzaba para una pareja ó por ahora estoy bien sola; amando y disfrutando de mi libertad.

Sin embargo, confieso que en esa soledad a la que me aferraba por miedo, necesitaba el calor y la compañía de un hombre, no cualquier hombre, sino ese hombre con quién compartir los más intensos e inolvidables momentos, con quién reír y disfrutar, vivir y ser cómplices.

 

Lo encontré, sin darme cuenta dejé que las cosas fluyan y ese sentimiento ya había arrasado conmigo, no podía ni descifrar mis intenciones con él y al mismo tiempo me cuestionaba:

-¿Yo? -¿Qué soy feliz sola? -¿Sintiendo mariposas en el estómago? -¿En qué rincón de él me perdí?

Inevitablemente ya estaba enamorada, sentí que empezaba una nueva etapa que no había vivido antes, era muy pronto para decir que seríamos felices y comeríamos perdices, pero mi corazón sólo deseaba sentir un amor a buen puerto, después de tantas lágrimas merecía sonreír y vivirlo.

Su entereza me gusta a morir, su sonrisa brota desde el centro de mi pecho, su piel me provoca y atrapa, su simpatía; diferente y casi exacta a la mía, sus caricias me ilusionan, la expresión de sus gestos y susurros al hacer el amor son de la forma perfecta, cómo dice la canción “en sus ojos se hacía tarde y me olvidaba del reloj” y amanecimos juntos tantas veces.

 

Dicen que la felicidad sólo es un estado de ánimo, pero con seguridad yo sentí recorrer mi ser de gozo, de inmensa paz, de alegría, pero sólo fue una pequeña tregua a mi soledad.

No sé cómo expresar lo que mi corazón estaba viviendo, ya no me sentía sola sino correspondida, plena, fuerte y con muchas esperanzas…

Dios me había regalado la suerte de ponerlo en mi vida y jamás viví lo que viví a su lado.

 

Pero él; antes de lo nuestro era mi amigo, compartiendo la misma ideología “del amor y otras cosas imposibles” y creo que el tiempo que duro empujamos juntos el carrito.

Pues cuando menos lo pensé ó esperé, me confirmó su decisión y era continuar solo, tratando de conservar nuestra amistad.

No voy a negar que toque fondo en el sentimiento que inicialmente evitaba “sufrir por amor”, respeté su sentencia, con un amor tan grande por él que no quería ser quién limitará la libertad que buscaba, mucho menos imponerle un compromiso que ya no sentía más.

 

Puede que piensen que soy absurda y digan:

"Esta mujer está loca! ¿Después de sufrir una vez más espera conservar su amistad?”

 

Lo extraño mucho pero con una sonrisa reforzaré que no hay motivo para no recordarlo con alegría y haré mi más grande esfuerzo por decir:

“Sí!!!, él fue la esperanza de volver a creer y su amistad una inyección de felicidad a la vena, no tengo más salida que aceptar ser amigos con YaYa"

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Presentación

  • : PALABRAS DEL SILENCIO
  • PALABRAS DEL SILENCIO
  • : Pase por tantas cosas como la de un amor que parecía dibujar promesas en la arena, de aquellas; que se borran con el pasar del tiempo ó con el venir del mar… Por ello mi amor, hoy por hoy, lo declaro en persona y lo escribo día a día en mi corazón esperando compartir con esa persona un gran amor… En mi orilla se dibujan emociones, no es que muera de amor, simplemente muero por sentirme amada…
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  • Alborada
  • Por convicción, ver crecer a mi hijo convertido en un gran hombre y ser humano. Por principio, lealtad. Por pasión, pintar. Por circunstancias, escritos Amateur. Por persuasión, casarme con un vestido rojo. Por bandera, ver amanecer.
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